HISTORIA BICHÓN MALTÉS
El origen de la raza es poco claro. Los comerciantes fenicios trajeron de Egipto a los ancestros de esta raza
probablemente hace más de 2000 años siendo difundida en el Mediterráneo. En la
tumba del faraón Ramsés II (1301-1225 a. C.) se han encontrado
estatuillas de piedra que ya se parecían a los malteses de hoy. Hay imágenes en
vasos del período entre 500 a. C. que son muy similares a los malteses, al lado
del perro se lee la palabra Melitae.
Desde la perspectiva actual, la relación no es evidente ya que eso podría haber
sido después. L. Beckmann también ha trazado antepasados a los del Spitz enano.
Su nombre no significa que es originario de la isla de Malta, porque el
adjetivo «maltés» proviene del vocablo semítico «màlat» que quiere decir
refugio o puerto; esta raíz semítica se encuentra en una variedad de nombres de
lugares marítimos, tales como el nombre de la isla adriática Meleda en la
ciudad siciliana de Melita, y también en la isla de Malta. Los ancestros de
este pequeño perro vivían en los puertos y las ciudades costeras del
Mediterráneo central, donde cazaban a los ratones y las ratas que se
encontraban en los almacenes de los puertos y en las bodegas de los barcos
donde se propagaban abundantemente. En la lista de perros existentes en el
tiempo de Aristóteles (384 - 322 a.C.) se menciona una raza de pequeños perros
a los que se atribuye el nombre latino «canes melitenses». Ese perro era
conocido en la antigua Roma y era compañero preferido de las matronas, fue
elogiado por Estrabón, poeta latino del siglo primero.
FCI-Estándar del Maltés.
Alrededor de
los siglos XVII y XVIII, algunos criadores decidieron "mejorar" la
raza, haciéndola aún más pequeña. Linnaeus escribió
en 1792 que estos perros eran del tamaño de una ardilla. La
raza casi desapareció y fue cruzada con otros perros pequeños como los caniches y
los Spaniels miniatura.
En el siglo XIX, hubo hasta nueve diferentes razas de perro maltés.
Malteses de
color sólido y parti colores fueron aceptados en Inglaterra desde
1902 hasta 1913, y en fecha tardía, como 1950, en Victoria, Australia. Sin embargo, más
adelante se instituyó que el maltés tenía que ser de color blanco.
El maltés
fue reconocido como una raza oficial por la FCI bajo el mecenazgo de
Italia en 1954, en la reunión anual de Interlaken,
Suiza. El actual estándar se aprobó el 27 de noviembre de 1989 y la última traducción
del italiano al inglés es la del 6 de abril de 1998. El American Kennel Club reconoció la raza en
1888 y su último estándar es del 10 de marzo de 1964.
PERSONALIDAD

El Maltés tiene un
«algo» que pide a la gente que le mire, y responde a estas miradas con una
expresión satisfecha. Es, ciertamente, un compañero pequeño y vigoroso, lleno
de humor y con sentido de la diversión. Si se le dejara hacer lo que quisiera,
se dedicaría a cazar ratones y otros pequeños roedores entre los arbustos, lo
cual no siempre es posible debido a su largo pelaje. Desde luego, disfrutará
enormemente con lo que ve y huele durante un paseo por el campo, aunque esto
pueda arruinar un pelaje de exposición.
Afectuoso con sus propietarios, el Maltés es bastante
individualista y no acepta de inmediato a los extraños. Se trata de una raza
limpia y escrupulosa que ha sido, comprensiblemente, una mascota muy querida y
que posee un cierto refinamiento. Aun tras lo expuesto, algunos han participado
en las pruebas de mini-agility y otros disfrutan con las de obediencia. Se
trata de un perro valiente a pesar de su diminuto tamaño. Puede ser un buen
perro guardián, ya que siempre está alerta y tiene determinación y coraje para
hacer frente a cualquier imprevisto. En casa, el Maltés es un
perfecto perrillo que se adapta bien a la rutina de la casa, cualquiera que
sea.
EL MALTÉS
Y LOS NIÑOS
Siempre que los padres hayan educado
a los niños para que traten a los perros con cuidado, para que no sean salvajes
ni agresivos, la mayoría de los Malteses disfrutarán jugando
con ellos. De todas formas debe comprenderse que los niños pequeños siempre
deberían ser vigilados cuando estén con un perro para que no se produzca ningún
accidente, por muy involuntario que pudiera ser. Sin importar lo resistente que
sea su Maltés, se trata de un animal frágil y liviano al que un
niño revoltoso puede infligir heridas considerables. El pequeño tamaño resulta
atractivo para los niños, que suelen quedar encantados con el hermoso aspecto y
el pelaje largo de esta raza. Si su perro es de exposición, vigile por si al
niño se le ocurre jugar con el pelaje mientras usted no mira, con lo que lo
estropearía.
EL MALTÉS
CON OTRAS MASCOTAS
Siempre que un animal se acerca a
otro, es esencial vigilar atentamente. La mayoría de los Malteses están
bastante preparados para convivir con otros animales, pero una buena parte
dependerá, comprensiblemente, del otro. Puede que un perro o un gato mayores no
acepten de buenas a primeras a un nuevo inquilino, aunque hay otros que los
aceptan sin problemas. Cuando un Maltés convive con otro animal,
canino o felino, la relación suele ser duradera y sincera. De hecho, uno de los
peligros es que con sus juegos se estropee el pelaje, lo que puede causar un
desastre en la larga capa del Maltés, especialmente detrás de las
orejas.
CARACTERÍSTICAS
FÍSICAS
De pequeño tamaño, el Maltés suele
pesar entre 1,8 y 2,8 kg, y según el estándar británico no debería superar los
25,5 cm de altura a la cruz. Se trata de una raza compacta que tiene la misma
longitud desde la cruz hasta el nacimiento de la cola que desde el suelo a la
cruz. Tanto los machos como las hembras son perros pequeños y hermosos, aunque
existen diferencias entre ambos.
COLOR Y
CAPA
La capa blanca es, por supuesto, el
aspecto más importante de esta raza, aunque es necesario prestar una atención
regular para mantener estos flecos de pelo limpios y en buen estado. La mayoría
de los propietarios recogen el pelo con un pequeño moño, mostrando así las
características de la cara y manteniendo, de esta manera, el pelaje alejado de
los ojos. Esto aumenta el aspecto atractivo general del Maltés, una
raza que tiene muchos admiradores con todo merecimiento.
Aunque el pelaje largo y blanco tiene un aspecto excelente y necesita cuidados
regulares, no tiene subcapa, como sí sucede con el primo de esta raza, el
Bichon Frisé. Esto hace que el pelaje delMaltés resulte algo más
fácil de cuidar. Una ventaja añadida es que, siempre que se cuide, el pelaje no
acabará sobre las alfombras y los muebles.
Su pelo liso es de textura sedosa y
nunca debería ser lanoso, lo cual es otra diferencia entre esta raza y aquellas
con las que está emparentado. Aunque tiene una buena longitud, es importante
que no sea tan larga que le impida el movimiento. En el caso del perro de
exposición, el pelaje puede ocultar multitud de faltas, pero un buen juez
siempre palpará al perro con cuidado y por debajo de la capa para comprobar que
la constitución de su Maltés, con su glamoroso pelaje, sea
correcta.
El color de la capa del Maltés y su presentación son muy
importantes, así que sus propietarios deben estar dispuestos a dedicar bastante
trabajo a mantenerla en un estado óptimo y nunca con un aspecto sucio ni
descuidado. Un pelaje blanco sólo se mantendrá limpio si bañamos al perro con
frecuencia.
El Maltés debe tener la capa siempre blanca, aunque se
permiten unas leves manchas de color limón. La blancura del pelaje contrasta
fuertemente con el pigmento negro de la trufa y con los ojos oscuros y
ovalados, con el halo de piel oscura a su alrededor. Incluso las almohadillas
de los pies deberían ser negras.
PREOCUPACIONES
RELATIVAS A LA SALUD
En general, el Maltés es
un perro sano y resistente, pero, al igual que sucede con muchas otras razas,
pueden surgir ciertos problemas de salud. De todas formas, si los propietarios
son conscientes de estos posibles problemas, se encontrarán, preparados para
tratarlos de la mejor forma posible. Algunos problemas son de origen genético y
se heredan, pero otros no lo son.
Obviamente, en muchos casos son necesarios la consulta y el tratamiento
veterinario, pero muchos propietarios de Malteses creen que
esta raza responde bien a los remedios herbales y homeopáticos, así que vale la
pena tenerlos en cuenta. Un número creciente de veterinarios ofrece en la
actualidad tratamientos homeopáticos y otras prácticas curativas naturales
junto con sus métodos más tradicionales, aunque puede que le cueste un poco más
encontrar a un veterinario así.
LAMIDO
A veces incluso una leve irritación
provocará que un perro se lama la piel y puede que esto se convierta en un hábito.
En el caso del Maltés, los lamidos pueden hacer que el pelaje
blanco se torne rosado, así que los propietarios deberán prevenir esto. Existen
varios buenos preparados a su disposición para disuadir a un perro de que se lama:
suelen tener un gusto bastante amargo y este hábito puede detenerse
frecuentemente utilizando uno de estos productos.
PROBLEMAS DE LAS EXTREMIDADES
Muchas razas miniatura y otras de
pequeño tamaño sufren problemas en sus articulaciones de la rodilla, lo que se
conoce con el nombre de luxación patelar o rotuliana, aunque, por supuesto,
sólo se ven afectados unos pocos ejemplares. Los criadores someten sus animales
reproductores a exámenes regulares, en un intento por reducir la incidencia de
ese problema. Otro factor importante es que el perro no debería tener
sobrepeso, ya que es posible que esto empeore el problema.
Muchos perros con luxación rotuliana conviven con este problema sin que les
provoque dolor, pero a veces se debe
llevar a cabo una operación quirúrgica normalmente con éxito.
CÁLCULOS
EN LA VEJIGA DE LA ORINA
Aunque son poco frecuentes, los
cálculos en la vejiga de la orina pueden, a veces, provocar problemas, ya que
se suelen encontrar con mayor frecuencia en las razas pequeñas que en las de
mayor tamaño. Los síntomas son que el perro orine con mucha frecuencia, que
haya sangre en la orina, que tenga dificultades en la micción, debilidad general,
depresión y pérdida del apetito.
Es necesaria la atención veterinaria inmediata, ya que las piedras en la vejiga
pueden dar lugar a daños renales irreparables y, como resultado, el perro
podría perder la vida. En muchos casos se pueden disolver con una dieta
especial bajo supervisión veterinaria, aunque ciertos tipos de cálculos deberán
ser extraídos quirúrgicamente.
DIENTES
Al igual que sucede con muchas de las
razas de menor tamaño, algunos Malteses pierden sus dientes a
una edad relativamente temprana. Así pues, es importante prestar mucha atención
al cuidado de los dientes y de las encías para que así se mantengan tan sanos
como sea posible, evitando las caries, la infección y la resultante pérdida de
piezas dentarias.
La infección de las encías puede que no se detenga ahí. Las bacterias de esta
infección son transportadas por vía sanguínea, y como resultado pueden darse
enfermedades hepáticas, renales, cardiacas y articulares. Todo esto es una
buena razón para darse cuenta de que los buenos cuidados dentales son de la
máxima importancia a lo largo de la vida de un perro. Además del cepillado y
del suministro de utensilios dentales que sean seguros (huesos de nylon,
juguetes masticables y otros artilugios similares), los propietarios deberían llevar
sus Malteses al veterinario para que les someta a exámenes
dentales y a limpiezas exhaustivas.
MAL
ALIENTO
El mal aliento o halitosis suele ser
el resultado de los problemas dentales y de las encías, aunque también puede
ser provocado por las indigestiones o incluso, a veces, estar relacionado con
los riñones.
En los casos de problemas digestivos que den lugar a mal aliento, el carbón
activado, ya sea en forma de tabletas o de gránulos, suele ser de ayuda. Un
producto útil para enmascarar el mal aliento son las tabletas de clorofila.
PROBLEMAS
OCULARES
Como el Maltés es
una raza con mucho pelo, éste puede provocar irritaciones oculares. Esto daría
como resultado una conjuntivitis y es muy probable que provoque un exceso en la
producción de lágrimas. Esto, como consecuencia, provoca manchas debidas a las
lágrimas por debajo del ojo, algo que suele apreciarse en los perros blancos y
de color claro. Por ello, es necesario mantener los ojos limpios y esto debería
formar parte de la rutina de su acicalado.
Las úlceras oculares tampoco son inusuales en los perros pequeños y, al
apreciar cualquier síntoma, se debería buscar ayuda veterinaria de inmediato
para prevenir daños a largo plazo. Frecuentemente son causadas por algo tan
simple como un golpe o un raspón. La receta veterinaria de un ungüento ocular
adecuado o de un colirio suele solucionar el problema con bastante rapidez.
PROBLEMAS
OREJAS-OÍDOS
Como el Maltés es
una raza de color tan claro, debería resultar fácil detectar los problemas de
orejas-oídos al menor síntoma. Los síntomas de una infección del oído incluyen
una descarga marrón y maloliente que hace que el oído enrojezca, se inflame y
esté irritado. En esta etapa el perro se rascará violentamente la oreja y puede
que lleve la cabeza ladeada debido al dolor.
Es importante mantener limpios orejas y oídos en todo momento, pero si aparece
una infección, el veterinario podrá recetar unas gotas adecuadas para lograr un
tratamiento eficaz.
SEMILLAS
DE HIERBA
Como son bajitos y tienen un pelaje
largo y unas orejas también largas, a los Malteses se les
pueden, a veces, enganchar semillas de hierba, los ganchos de las cuales pueden
llegar hasta la piel. Frecuentemente quedan prendidas en el pelaje, pero van
profundizando hasta penetrar en la piel, donde pueden provocar dolor y, a
veces, abscesos. Incluso pueden penetrar en los orificios nasales o entre las
almohadillas de los pies. Así pues, siempre es importante examinar el pelaje
después de dar un paseo, especialmente a finales del verano y en otoño. Al
menor signo de incomodidad, debe investigarse la causa de inmediato.
OTROS PROBLEMAS DE SALUD
Existen muchos otros problemas de
salud que pueden sufrir los perros, pero no es posible detallarlos todos aquí.
A medida que vaya conociendo a su Maltés, podrá reconocer cuando no
se encuentra bien, momento en el cual una visita rápida al veterinario puede
ayudar a cortar el problema de raíz y que así se le puedan proporcionar los
cuidados apropiados y se le administre cualquier medicación necesaria.